Los tiempos son oscuros, las costumbres corruptas y hasta el derecho a la crítica, cuando no lo ahogan medidas de censura, está expuesto al furor popular.
UMBERTO ECO
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2007/07/25

Ceder un poco es capitular demasiado


Este cartel se hizo famoso durante el Mayo francés de 1968. No ha perdido un ápice de actualidad. Vaya para todos los Chuchos y Amalios que creen que se puede transar tantito, sin consecuencias. Y miren que no creo en el maximalismo y entiendo que la política es el arte de lo posible, pero éstos se pasan...

Y, por cierto, mañana se cumplen 39 años del inicio del Movimiento Estudiantil Popular de 1968, cuando los granaderos de Díaz Ordaz se les fueron encima a los estudiantes que protestaban por la agresión contra los estudiantes de la Isaac Ochoterena y la Voca de la Ciudadela.

Hoy, con La Guerraguetza de Ulises Ruín parecemos estar reviviendo ese pasado. Pero así como el autoritarismo presidencialista no prevaleció entonces, el autoritarismo caciquil tampoco prevalecerá ahora.

2006/12/06

La mano dura

No podemos llamarnos sorprendidos por la torpe decisión de encarcelar a Flavio Sosa y a sus demás acompañantes. El gobierno FeCal, carente de la legitimidad que proporciona la existencia de un consenso social, tratará de acreditar su legalidad mediante el uso de la fuerza. Éste siempre es más sencillo que el uso de la razón, especialmente cuando de origen se carece de ella. Un gobierno ilegítimo difícilmente cuenta con los argumentos para persuadir a sus adversarios, a los que tratará de aplastar o desaparecer.

Por desgracia para Fecal, están lejanos los tiempos de su ídolo Díaz Ordaz. No sólo somos muchos más millones de mexicanos sino que tenemos un nivel superior de educación --por más que han intentado destrozar el sistema educativo nacional-- e instrumentos de comunicación antes impensables.

En 1968 teníamos que recurrir a métodos elementales, como las pintas, para comunicar nuestro mensaje. Ahora nos estamos comunicando por este medio. Y si bien es cierto que seguimos siendo minoría los que tenemos acceso a Internet, la popularidad de las videojuegos y el chateo y la disminución del precio de las conexiones en los cibercafés permiten que muchos cientos de miles de jóvenes que no tienen una computadora accedan al ciberespacio.

Los panistas tampoco tienen los enormes aparatos de control corporativo en sus manos. Recordemos a Fidel Velázquez festejando el 2 de octubre, como si ahí hubiera acabado el problema, a los de la CNC y la CNOP sacando a sus huestes a la calle para aplaudir la mano dura de GDO. Los panistas, a lo más, sacan unas cuantas monjitas y curas a hacer cadenas humanas de dos cuadras.

Y esos priístas que se sentían los dueños del pandero ahora se tiene que contentar con el papel de comparsas de tercera línea que, además, están resintiendo las presiones de sus bases. Por algo dejaron a Zermeño hablando solo cuando se quiso poner a pedir juicios políticos contra los perredistas. ¡Así de sólidas son las alianzas que forjaron los panistas!

Es cierto que tenemos que cuidarnos de este coletazo de la derecha. Pero es eso, un coletazo, no la posibilidad de una política sostenida de represión. Me imagino que a Flavio Sosa y a los demás presos políticos del fecalato la diferencia puede parecerles irrelevante, porque están siendo torturados, golpeados y privados de sus derechos.

Pero si en este preciso momento, en vez de apachurrarnos, levantamos más altas las banderas y exigimos su libertad inmediata, si acudimos en masa a la marcha de mañana para apoyar la JORNADA POR LA RESTITUCION DEL SALARIO Y EL EMPLEO y añadimos Y POR LA LIBERTAD INMEDIATA E INCONDICIONAL DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS, estaremos demostrando que esa política de mano dura no tiene futuro alguno.

Que nadie se quede en su casa. Que nadie argumente que tiene cosas importantes que hacer. En estos momentos, nada es más importante que defender el derecho a la manifestación, a la organización social y a la libre expresión de las ideas.

Y si se trata de castigar a alguien por lo sucedido en Oaxaca, pues que se remonten al origen y que apresen a Ulises Ruín por asesino y ladrón. Si él no hubiese atacado a los manifestantes ese lejano 14 de junio, mucho de ésto jamás hubiera pasado.

2006/11/14

En el Hemiciclo

Algún día llegaré bien temprano y estaré hasta enfrente y mis fotos del estrado saldrán nítidas, nítidas. O bien algún día me compraré una Rebel y un buen telefoto y aunque llegue tarde mis fotos van a salir nítidas, nítidas. Mientras tanto, aguántense con la que tomó mi adorada Panasonic de 5 Mp, la de las mil batallas.

Y sí, ahí estábamos APPOyando, porque como dijo nuestro Presidente:

"Tenemos que seguir apoyando, respaldando al pueblo de Oaxaca, a sus organizaciones, porque no podemos dar la espalda a los dolores, a lo que está padeciendo la gente por la decisión de los hampones, de esta gente que no le importa el sufrimiento de nuestro pueblo y que lo único que les interesa es mantener el poder a costa de lo que sea.

No tenemos más recurso que unirnos todos, para defender al pueblo de Oaxaca y para defender al pueblo de México. Dondequiera que haya una injusticia, ahí vamos a estar."

Quiero suponer que éramos menos porque todo mundo anda en frieguiza organizando sus contingentes para el 20 de noviembre. El hombre de mi vida, que es un tanto más escéptico que yo, dice que así mero somos los mexicanos, que cuando nos quieran hacer (o nos hagan) otra fregadera como poner el IVA a alimentos y medicinas o privatizar PEMEX o acabar con los regímenes de jubilaciones y pensiones entonces sí todo mundo va a salir a la calle, pero que mientras tanto todos "tenemos cosas importantes que hacer", excusa útil para zafarse de los compromisos, como si éste no fuera vital, porque los malosos nomás le andan tanteando el agua a los camotes, a ver si ya nos cansamos y nos pueden seguir arrebatando al país de las manos. Dicen que el ejército que gana es el que se rinde al último y por eso no nos podemos dar el lujo de cansarnos.

En fin, el acto fue muy emotivo y hasta le cantamos las mañanitas al Peje que ayer cumplió 53. Y no faltó quien llevara la pancarta deseándole muchas felicidades.

2006/11/13

La díscola izquierda

Si, ya sé que me estoy viendo lenta en lo del posteo, pero ando descubriendo la riqueza del mundo imaginario al que me mandó el NaNoWriMo. Según yo iba a escribir de una cosa pero mis indóciles caracteres me andan llevando por otro lado. No sé si tenga el menor mérito literario, pero el esfuerzo de sentarme diario a crear algo me hace sentir realizada yo, la dispersa, la que nunca acaba nada. Así que ustedes perdonen si en este mes me les pierdo un poco.

Pero no por eso he dejado de leer el periódico a diario y de asistir a los actos de APPOyo ni de preocuparme por lo que pasa en México.

Por eso no quiero dejar de comentar la nota de hoy en La Jornada sobre el congreso constitutivo de la APPO. Según el diccionario Espasa-Calpe, díscolo quiere decir rebelde, indócil, poco obediente. No es una valoración negativa, especialmente cuando recordamos que esta decisisón de oponerse a lo establecido es lo que hace valiosa a la izquierda.

Pero hay que tener cuidado cuando la discolería se vuelve sectarismo. Hace tiempo leí el Homenaje a Cataluña de George Orwell. Como no era miembro del Partido Comunista Inglés, que parecía tener el monopolio del envío de voluntarios a pelear en las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española, Orwell se fue por su cuenta a Francia. Ahí conoció al amigo de un amigo que era trostskista y consiguió enviarlo a Cataluña, una de las zonas más politizadas, pero también una de las zonas donde las discrepancias internas de la izquierda eran más violentas.

El asesinato de un líder anarquista del POUM desató un enfrentamiento a balazos en Barcelona. A pesar que todos luchaban contra el franquismo, en ocasiones daban más importancia a las diferencias ideológicas y a los matices de interpretación marxista que al enemigo histórico. Orwell había estado en el frente durante todo este tiempo. Allá, donde las balas y bombas de los fascistas no cesaban, a nadie le preocupaba si el vecino de trinchera era comunista, anarco o trotsko. En cambio, en cuanto llegó a Barcelona, todo mundo quería saber exactamente cuál era su filiación, con quién simpatizaba, por quién estaba dispuesto a luchar.

Y Orwell se hace la reflexión que mientras más lejos estaban del frente más importaban estas diferenciaciones, que en el campo de batalla no tenían relevancia.

Me pregunto: ¿en la batalla del 2 de noviembre le andaban preguntando a los defensores de las barricadas con qué partido simpatizaban? Imagino que no. Es más, si un grupo de militantes priístas enemigos de Ulises Ruín se hubieran presentado a apoyar en la lucha con todos los medios a su alcance ¿los hubieran despedido con cajas destempladas?

Parece que la divergencia se da entre quienes quieren radicalizar el movimiento y quienes apoyan la vía pacífica. En política no hay absolutos. Siempre se requiere analizar el contexto, la correlación de fuerzas, el objetivo que se quiere alcanzar.

No creo que a NADIE (así, con mayúscula) le gusta que lo bañen de gas pimienta y lo rocíen de gases lacrimógenos, lo aporreen con toletes o, más aún, le disparen con armas de fuego. La violencia siempre ha venido del Estado. La gente hubiera preferido que se respetara su decisión de protestar contra Ulises a través de marchas, plantones y demás. Fue URO quien agredió violentamente al movimiento el 14 de junio. Fue URO quien envió a los Convoyes de la Muerte. Es URO quien pretende mantenerse en el poder mediante la guerra sucia, desapareciendo y torturando a sus opositores. Sabe que la violencia que puede ejercer el Estado es inconmesurablemente mayor que la que puede ejercer el pueblo. Por algo todos los muertos han estado de nuestro lado.

¿Por qué, entonces, la gente sale armada de piedras, palos y bombas molotov a enfrentar esa violencia de Estado? ¿Por masoquista o porque no le quedó más remedio?

Tomemos el otro extremo. Todos somos en esencia seres pacíficos. No nos gusta andar por la vida a catorrazos. Pero es casi imposible que si nos agreden no busquemos defendernos.

Así pues, no tenemos una diferencia de principios, sino de estrategias. ¿Qué es necesario hacer en Oaxaca para que caiga Ulises Ruín? Desde acá en Pejépolis me es imposible saberlo. Pero quienes están en medio de la bronca tienen que analizar con qué fuerzas cuentan, cuáles son sus aliados, cuál la fuerza de sus enemigos, cuál la situación del país. Y después de hacer este análisis político deben trazar su mejor estrategia para alcanzar el fin. Por eso los de acá APPOyamos sus decisiones. Son ustedes, los que están en medio de la bronca, los que saben bien qué tiene que hacerse. No hay peor arrogancia que venir de fuera a decirles qué y cómo tienen que hacerlo.

Todos estamos de su lado. Todos queremos APPOyarlos, sin importar si somos pejistas, perredistas, socialistas de viejo cuño, anarkos o cualquier otra categorización semejante. Tal como pasó en España, debemos tener bien claro que el enemigo no somos nosotros. El enemigo está enfrente y es este sistema corrupto, estas instituciones podridas, estos cacicazgos asesinos que venimos combatiendo desde hace tantos años.

Así que ya lo saben: díscolos sí, sectarios no.


2006/10/31

Juaristas de ayer y hoy


El buen Benito nos contempla pensativo desde las alturas, a punto de ser coronado de laureles por un ángel, mientras la Patria eleva la antorcha de la Libertad. Nos entiende. También vivió los agravios de una fuerza de ocupación a la que, en ese momento, se consideraba como la mejor del mundo. Y sin embargo, una bola de indios huarachudos armados de machetes, de arrieros y pequeños agricultores pusieron en fuga a los feroces zuavos, que no lograron incrustarse en México como si lo hicieron en Indochina, Argelia o Marruecos.

Abajo, una indígena oaxaqueña explica las razones de su lucha y todos somos, en ese momento, oaxaqueños hartos de los cacicazgos priístas que enfrentan las disidencias a balazos. ¿Cuántos luchadores sociales han muerto en la Montaña, en la región Loxicha, en la Mixteca? ¿Cuántos tenemos que sumar a los catorce que han caído en los pasados cinco meses?

Y no puedo evitar acordarme de la sentencia que afirma que "Cadáver, el de Juárez. Los demás son pinches muertos." ¡Qué injusto que un gringo solidario y buena onda como Brad Will haya sido el pretexto para desatar la intervención de la PFP! El hubiera sido el primerísimo en destacar la injusta valoración que se da a la vida de un extranjero por encima de las de nuestras connacionales. Creo, incluso, que lo cazaron a sangre fría, para crear el pretexto.

Por más que Abadscal se rasgue las vestiduras y hable de legalidades, Estados de Derecho y otras creaturas igualmente fantásticas e inexistentes, salta a la vista que la intervención de la PFP busca apuntalar a Ulises Ruín y a sus paramilitares. Si no, se habría llevado a cabo una razzia contra ellos, y estarían encarcelados sus dirigentes, empezando por Elpidio Concha, que repartió machetes, como una mala caricatura de los hutus rwandeses, que así acabaron con sus enemigos tutsis. Total, es natural que en uno de los estados más pobres de la República se haga la guerra como en los países más pobres del África. El nivel de desarrollo es semejante.

¿Y qué? ¿Cuando ya hayan muerto cientos, miles o cientos de miles entonces sí desarmarán a los paramilitares priístas y las autoridades federales darán miles de explicaciones de por qué no se pudo evitar la matanza, como sucedió con la ONU y los países desarrollados cuando lo de Rwanda? Porque en Oaxaca no pasa nada de nada, según Fox, Burrén, FeCal y Ulises Ruín, que ya despacha orondo en la Casa de Gobierno, custodiado por la PFP y se engalla y amenaza y promete, con tal de seguir mamando del presupuesto. ¿Le dejarán a los federales durante los cinco años que le faltan?

Porfirio Muñoz Ledo toma la palabra y explica la importancia estratégica que los priístas asignan a los estados del sureste, fuente de votos y recursos económicos que sostienen la estructura partidaria. Retoma el símil de la capital ocupada y reitera que Oaxaca no es Bagdad. Llama a realizar una gran marcha nacional de apoyo a Oaxaca.

Junto a nosotros unos chavos empiezan a gritar que se baje. Es obvio que quieren sabotear. según ellos, es "su" acto, como si los varios miles que estamos presentes hubiéramos llegado convocados por unos chavitos confundidos (o provocadores) que se dicen antipartido, pero no dudan en reclamarle al PRD porque no encabeza. Según ellos, los pejistas "nos estamos montando en su lucha". Ellos, que tenían meses de nacidos en 1988 nos reclaman. Es de dar risa, si no fuera porque es evidente que su consigna es "reventar" el discurso del Peje. Los callamos. Luego leeremos que "desairaron" al Peje. Si, ajá. Seguro se fue a llorar...

Ahora sí pude, con trabajos, tomarle una foto de más cerca. Porque en cuanto aparece son muchos los que quieren felicitarlo, reiterarle el apoyo, tocarlo, ratificar que es un honor estar con él. El discurso de AMLO reitera la urgente necesidad de que desaparezcan los poderes en Oaxaca y se retire la PFP. Señala que el caciquismo y sus instituciones deben irse al diablo y que no dejaremos solos a los de la APPO.

Nunca pensamos que esta lucha sería ni fácil ni corta. Es claro que hay muchísimo en juego y que la derecha no piensa aflojar, especialmente ahora que ya saliva pensando en los jugosos negocios que realizará con los energéticos, la educación, la salud, los recursos naturales, culturales y artísticos...

Si tan sólo este pueblo obcecado se doblegara y aceptara ser moderno, es decir, ser servil, agachón, corrupto, transa. Porque por más que han tratado de extirpar nuestra historia de la memoria colectiva, por más reformas educativas patito, el pueblo sigue conservando íntegra la memoria de nuestros mejores, más honrosos, más heróicos momentos.

El oaxaqueño que agita la bandera nacional ante una tanqueta que una y otra y otra vez lo baña con agua y gas pimienta y lo hace trastabillar, pero jamás retirarse; el anciano que grita que Oaxaca ocupa los últimos lugares en ingreso, salud, educación, empleo, pero el primero en dignidad; las mujeres que claman con los brazos en alto, tratando de detener el avance de las tanquetas; la anciana desdentada envuelta en el rebozo que encara a los de la PFP, a los que reconoce como propios, porque muchos militares nacieron en tierras oaxaqueñas: imágenes que claman por un Goya que inmortalice a este pueblo heróico.

No estamos aquí por Enrique Rueda ni por Flavio Sosa. No son los dirigentes de la APPO los que nos han convocado. Es ese pueblo necio, terco, que ha decidido que merece un gobierno a la altura de su conciencia y su entereza y que rechaza a un caciquillo de tercera, asesino, ratero y mentiroso. Un pueblo, en fin, que se merece dirigentes de la talla de Juárez, de Zapata, de Villa, de Lázaro Cárdenas, de AMLO.

Y para que no les digan, para que no les cuenten, traté de tomar fotos desde varios ángulos, para que vieran que si fuimos muchos miles los que estuvimos presentes.










Conmigo, el diluvio

A Luis XIV, gran rey absolutista de Francia, se le achacan dos frases que todos conocemos:
  • Yo soy el Estado (L'État, c'est moi), y
  • Después de mi, el diluvio (Aprés moi, le déluge)
Hayan sido éstas sus palabras exactas --o no--, el caso es que tenía completa razón. Por lo que hace al poder, nadie se atrevía a disputarle una micra del mismo, y por lo que hace al diluvio, tan sólo dos generaciones después, y en gran medida a causa de la ruinosa situación en que dejó a la hacienda real, estalló la Revolución Francesa que acabó con el poder omnímodo de los reyes.

Al parecer, Ulises Ruín es otro más de los alucinados que se creen grandes personajes y sólo son una pobre imitación. Aún y cuando estemos en pleno siglo XXI y, supuestamente, vivamos en un país democrático, en donde rige la suprema voluntad popular, se empeña en sostener que él es Oaxaca, a la que no le importa hundir con tal de sostenerse.

Resulta sintomático el voto de Diputados y Senadores que ¡por fin! se dan cuenta de lo que los oaxaqueños llevan cinco meses diciendo en todos los tonos y le piden, cortesmente, que se haga a un lado. Y también resulta sintomática su respuesta: emprender una querella de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte, confiado en ser la pieza de cambio indispensable en el trueque de favores entre el PAN y el PRI.

Pero no hay que confundir terquedad con fuerza real. En primer lugar, el PRI parece empeñado en no reconocer que fue el gran perdedor del 2 de julio, que está cosechando lo que sembró y que no puede mantener a todo México como su rehén. En segundo lugar, la resistencia del pueblo oaxaqueño está poniendo en evidencia la imposibilidad de una solución de fuerza a un conflicto político. En estos momentos, la PFP se encuentra sitiada en el centro de Oaxaca, rodeada por todos lados por los integrantes de la APPO, que han reinstalado las barricadas. Cuando sólo se controla la tierra que se pisa no se puede hablar de gobernabilidad ni de imperio de la ley.

La tardía reacción de las autoridades, diseñada para favorecer la vuelta de Ruín a la Casa de Gobierno, sólo logró extender el conflicto. Ayer se realizaron manifestaciones en las principales capitales europeas y en algunas ciudades estadounidenses y mexicanas y, conforme pasen los días, crecerán.

El gobierno foxiano, ajeno por completo al concepto de dignidad, no logra entender a un pueblo dispuesto a morir por defenderla y que opone su cuerpo inerme a las tanquetas, los toletes, los escudos, los gases lacrimógenos.

(Foto tomada de http://senderodelpeje.com)

Mientras Oaxaca sigue en pie de lucha, el Secretario de Gobernación balbucea en cadena nacional y no atina a explicar por qué todos los muertos están de un solo lado y trata de equiparar las pintas con los balazos y las resorteras con las tanquetas. Por su parte, Reyes Tamez asegura que siempre estuvieron sobre la mesa los recursos suficientes para la rezonificación de los maestros, que fue la demanda de los maestros que inició el conflicto y Fox, el inefable, el infaltable, apunta que, como los maridos cornudos, el Presidente es el último en enterarse de las cosas.

Y en la izquierda aparecen los gillys y otras especies semejantes que aprovechan la oportunidad para lanzarse contra el FAP, cuando se han mantenido cuidadosamente al margen y, en todo caso, debieran darnos muestras de su consecuencia marchando al frente de los contingentes que se enfrentan en Oaxaca a la PFP.

Y todos nosotros vemos lo que el CISEN, los analistas políticos, los grandes comentaristas y demás fauna no ven: que no podrán vencer porque, finalmente, Oaxaca está en todos nosotros.

2006/10/19

¿Qué qué?

Pronto tendremos que prescindir del placer cotidiano de las charlas de Burrén. Desde luego, no podemos descartar la posibilidad de que su sucesor sea igual o más pior...

En fin, la joya de hoy fue la siguiente:

"El autoritarismo de antaño resolvía los problemas como ustedes ya conocen, seguramente con mayor rapidez y violando, precisamente, el carácter democrático de una sociedad que no era democrática"
Agradeceré si alguien me puede explicar cómo se violaba el carácter democrático de una sociedad que no lo era.

Y por cierto, ¿qué concepto de democracia tendrá Burrén cuando las manifestaciones de cientos de miles de oaxaqueños demandando la salida de Ulises Ruíz no cuentan, cuando no cuenta la voluntad de decenas de miles de maestros que, a pesar de no haber cobrado cuatro quincenas se mantienen en la lucha y cuando no cuenta la evidente descomposición de la vida política del estado y los problemas se quieren resolver armando con machetes a los militantes del PRI, ampliando la cárcel de Tlacolula para albergar a los dirigentes del movimiento y amenazando con desconocer a los representantes sindicales para imponer otros más a modo.

Y la otra declaración digna de que pongamos nuestra mejor cara de WHAT? fue la de los Senadores, que señalan que Oaxaca es ya ingobernable, pero ni por esas quieren deshacerse del inútil de Ulises Ruíz, que está provocando la ruina del Estado que dice gobernar.

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2006/10/17

Vivimos en tierras de caciques


Por una mera casualidad, hace varios años, en una retrospectiva del cine nacional experimental ví El brazo fuerte, una película del holandés Giovanni Korporaal. A continuación les pongo una breve reseña que encontré en el siguiente sitio:

Considérese, por ejemplo, el caso de una sátira política llamada El brazo fuerte (1958), realizada por Giovanni Korporaal, un europeo que tras estudios en el Centro de Cine Experimental en Roma se mudó a México, logró hacer uno de los pocos largometrajes experimentales de la época. Basado en un cuento de Juan de la Cabada, el film es un tratamiento brutal del ascenso y la caída de un caudillo rural. Rodada en Erongarícuaro, Michoacán, el escenario es familiar: el pueblo mexicano arquetípico visto en innumerables fotos de Álvarez Bravo, con paredes texturizadas de adobe e iglesias coloniales situadas contra un cielo donde se elevan nubes esponjosas. No obstante, los habitantes son una raza completamente diferente, sin ninguna de las gracias ni el sentido intuitivo de la belleza -"un poco alegre y graciosa", para usar la atinada frase de Álvarez Bravo- que el fotógrafo busca en sus imágenes. En cambio, los habitantes se presentan como xenófobos estúpidos -fácilmente engañados, lisonjeros por naturaleza y sospechosos de los extraños y el progreso-. Cuando al final los pueblerinos logran derribar al déspota local mediante el ridículo, éste es inmediatamente sustituido por un tirano idéntico.
Existen otras obras que tratan el mismo tema, como El Extensionista de Felipe Santander, que a casi tres décadas de su estreno no ha perdido nada de actualidad, por desgracia. De hecho, casi toda la producción de cine nacional ha retratado las diversas formas que adopta el caciquismo en México.

Cacique,ca: Persona que en un pueblo o comarca ejerce excesiva influencia. Déspota, autoritario. (Diccionario Espasa-Calpe)
¿Existe alguna duda que tal definición se aplica de maravilla a Elba Ester Gordillo, a Ulises Ruíz, a Manuel Andrade?

En la escuela me enseñaron que Plutarco Elías Calles fundó al abuelito del PRI, el PNR (Partido Nacional Revolucionario) en 1929, con la finalidad sujetar a cierto control a los desbordados señores de horca y cuchillo que gobernaban sus localidades con mano de hierro o brazo fuerte. Ellos cedieron algo de autoridad a cambio de cierta medida de paz social, de estabilidad económica y control político.

La fórmula fue exitosa, salvo algunos estallidos, como el del navismo en San Luis Potosí, en épocas de López Mateos. Por cierto que éste acuñó la inmortal frase de "Los caciques duran hasta que los pueblos quieren". Le faltó añadir: "Y el Presidente les retira su apoyo".

En efecto, los peores efectos del caciquismo se veían paliados por el recurso a un poder superior. Cuando las arbitrariedades de Gonzalo N. Santos "El Alazán Tostado", o de Manuel Sánchez Vite o de tantos y tantos otros llegaban a ser insoportables y se producía un levantamiento popular los presidentes en turno sugerían una licencia por enfermedad que a nadie engañaba, pero que dejaba salvado el principio de autoridad.

Pero ahora estamos viviendo en el peor de los mundos. Con el argumento del respeto a la autonomía se permiten los peores atropellos a los derechos de las personas, y cuando éstas se rebelan se las ignora, se las minimiza, se las conduce a la exacerbación social sin remedio y una vez que se da el estallido social se las amenaza con la represión.

¿Cuántas vidas vale Ulises Ruíz? Van, por lo menos, media docena de muertos y éste sigue desgobernando Oaxaca. Supongamos que deciden arremeter contra la APPO: ¿eso terminaría el conflicto? Evidentemente, no. Habría muchos más muertos, muchos detenidos, mayor descontento social, más inestabilidad.

En Tabasco vimos los peores usos del mapachismo y cuando éstos no fueron suficientes para asegurar el triunfo del PRI, entonces se recurrió al uso arbitrario del poder, fabricando delincuentes peligrosos armados con pistolas de uso exclusivo de la niñez y armas blancas marca Victorinox, a los que se obligó a confesar mediante la tortura. Y en Chiapas los viejos caciques se inconforman y tratan de recuperar la gubernatura con ayuda de las autoridades federales.

Y mientras en los estados se siguen los peores usos y costumbres de un caciquismo cerril y desmecatado, a los contendientes se les pide civilidad, respeto al Estado de Derecho y todas esas fórmulas rituales, a las que se ha vaciado de contenido.

Decía mi abuelita que lo que es parejo, no es chipotudo. O que todos coludos o todos rabones. O que todos hijos o todos entenados. En fin, que el trato debía ser parejo y las solicitudes, similares. Si a la APPO se le pide algo, con mucha más razón debían hacerse las mismas demandas a Ulises Ruíz. Y las mismas amenazas... Pero todo se carga hacia un solo lado. Y así, aparece Monseñor Abascal pidiendo la rendición incondicional del movimiento popular de Oaxaca, si no quieren que los repriman, mientras a Ulises Ruíz no se le pide nada.

Estamos viviendo el tiempo de las consecuencias. Pero el Gobierno Federal las ve como causas. Casi tres décadas de neoliberalismo han empobrecido a la mayoría. Quienes antes fueron pobres ahora ya son miserables y éstos, simplemente, se han muerto. De hambre en sus tierras o de sed en el desierto de Arizona, poco importa. Estamos hartos. Y no tenemos a quién acudir.

Y con absoluta insensatez nuestros gobernantes parecen empeñados en cerrar todos los caminos civilizados. Si la gente acude a votar y gana alguien que no es del agrado de los poderes fácticos se recurre al fraude más obvio, más descarado, como si se empeñaran en convencernos que la vía electoral no vale la pena. Si la gente se moviliza pacíficamente se buscan todos los medios para impedirlo, desde las vallas y los granaderos hasta los balazos y el atropellamiento de las barricadas, como si se buscara convencernos que debemos recurrir a la Ley del Talión, es decir, al ojo por ojo y diente por diente, con lo cual sólo lograremos ser una nación de ciegos desdentados. Si recurrimos a las movilizaciones masivas se nos ignora. Nuestra voz es acallada en los medios masivos. Nuestras propuestas son desvirtuadas.

Estas situaciones son insostenibles. La gente busca la manera de ocupar el espacio ausente de unas autoridades inservibles. Lo estamos viendo en Oaxaca: como la policía no funciona, la APPO se ha ocupado de los delincuentes. Hasta el momento no ha pasado de golpizas y tuzaderas del cabello. Pero de ahí a los linchamientos y a la quema de personas, como en Perú, no hay gran distancia. Y entonces tiende a imponerse la ley del más fuerte que conduce, fatalmente, al reforzamiento de los caciquismos locales.

Creen Fox y Fecal que van a poder controlar este fenómeno en su beneficio. ¡Pobres ilusos! Ese poder desbordado se volverá, primero que nadie, contra un gobierno federal débil, ineficiente e inútil. Y habremos dado una vuelta completa...